Buenos días, la noticia más destacable esta semana sobre
fraude al seguro, ha sido la presentación del informe del X Mapa AXA del fraude
en España elaborado por Seguros AXA, coincidiendo con el 10º aniversario de la
presentación del primer informe, lo cual sirve de ayuda para realizar una
comparativa de la evolución del fraude en España según los datos recabados por
esta entidad. https://www.axa.es/documents/776357/26267767/NP_XMapa_AXA_fraude_general.pdf
A modo de resumen podemos establecer que el fraude al seguro
es un problema que sigue en aumento, aunque los ramos afectados han ido
variando. Bajan en automóviles y aumentan en hogar y comercio. En daños
corporales se aprecia un descenso de fraude en los últimos tiempos debido
principalmente a la reforma del baremo de autos, al aumentar las
indemnizaciones en graves lesionados y disminuyendo en los lesionados más
leves. Así como por la despenalización de los casos leves que al pasar al civil
dificultan las reclamaciones fraudulentas.
Aspectos con claro margen de mejora también quedan patentes
en el informe, como la colaboración cuerpos de seguridad y aseguradoras, ley de
protección de datos o aumento de bandas organizadas.
Como se esperaba, se aprecia un considerable aumento de los
casos detectados gracias a las nuevas tecnologías, big data, inteligencia
artificial, etc., pasando del 3% hace 10 años al 27% actual.
La evolución tecnológica ha mejorado de forma importante la
capacidad de las aseguradoras para detectar situaciones con indicios de fraude,
pero como afirma el director de siniestros de AXA España, Arturo López-
Linares, la mayor fortaleza con la que cuenta la aseguradora es su equipo
humano.Tramitadores y peritos son los principales valores con los
que cuenta el sector asegurador. Lo eran hace 10 años y lo siguen siendo ahora.
Aunque no comparto el reparto de índices de detección entre
ambos colectivos, ya que no creo que los peritos detecten únicamente antes y
ahora el 18% de los fraudes.
Con el debido respeto a la labor de los tramitadores. Creo
plenamente demostrado que del resto de casos no detectados por sistemas
tecnológicos, los cuales detectan el fraude en base al estudio de datos de, es
decir, antes de que se hayan verificado los daños. Donde se detectan la mayor
parte de los fraudes es una vez analizados los daños y por tanto es el perito
de seguros el que está en potestad de ser el primero que detecta indicios de
fraude a la vista de los daños y una vez analizadas las causas y circunstancias.
El perito de seguros informará al tramitador correspondiente
esta detección y a partir de ahí el tramitador pasará a ser parte fundamental
de la resolución del fraude, pero parece evidente que el auténtico detector del
fraude en el siniestro es el perito de seguros.
No voy a negar que me gustaría que mi profesión ocupara el
lugar que se merece en este tipo de estudios, pero en cualquier caso me parece
gratificante ver que existe un claro reconocimiento a esta fundamental labor de
los profesionales de la pericia aseguradora y que como bien dice el informe,
cada vez es más imprescindible. Necesitando una permanente mejora en la
formación continua.
Para terminar, me gustaría aplaudir esta valiente y
trabajada iniciativa.
Para intentar solucionar un problema hay que empezar por
hablar del problema y este tipo de trabajos no solo identifican el problema,
sino que además lo cuantifican.
No nos engañemos, el fraude al seguro no es solo un problema
empresarial, es además un problema social que afecta a toda la ciudadanía.
Un saludo
Josu Martínez
Ver Informe Completo